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sábado, 25 de abril de 2009

Huracán (Cuarta Parte, Final)

Sucede que... acaba el huracán... despues de la tormenta siempre llega la calma, pero aquél se ha llevado todo, no queda nada por delante; los sueños, las ilusiones, las esperanzas, todo se ha ido, la dama también y con ella la oportunidad que tenía de ser feliz; la destucción es fácilmente visible, devastado, mira su suerte, una muy mala suerte. Soledad, soledad que es irremediable, una soledad que ciega, que ofusca, una soledad que trae consigo réplicas del huracán, miseria, pesar, y desemboca en tristeza...
Pero siempre habrá alguien ahí para nosotros...

Escombros

Se posa en el cielo aquel hijo de oriente,
admira al poeta abatido en el muelle
en restos de aquello que fue simplemente
el precio y el pago de intentos valientes.

Se mira en el agua el reflejo inerte
sin vida, sin dama, sin la llama ardiente
que un día vislumbraba una casa silente;
hoy solo hay escombros de sueños endebles

Y llega a su encuentro una luna vehemente,
él sigue en su reflejo, ya lágrimas vierte,
le alcanza el fulgor, lo abraza y convierte
ya no está más solo, hoy mil luces le quieren

sábado, 18 de abril de 2009

Huracán (Tercera Parte)

El momento que tanto ansiabamos llegó, ¿qué sigue?, ¿qué se puede hacer ante su presencia?, la calma que precede a la tormenta se ha roto, el peor momento está por llegar, el resto, lo más destructivo, lo que puede dejar a las personas en la ruin, la réplica... indiferencia... el monólogo... el soliloquio a pesar de estar ante su presencia... el absurdo momentaneo... todo, perfectamente unido para hacer de este encuentro un desastre... un mágico desastre... que no puede concluir sino con algo malo, pero obviamente necesrio....

Ojo De Huracán

Azotes de viento laceran su vientre
se encuentran miradas en formas silvestres
instinto que llama a la magia, al desastre
el alma se escapa de su cuerpo errante.

Esquirlas de agua en el aire se mecen,
la mira el poeta, ella sigue en el muelle
se miran ajenos, él cree que se entienden,
él quiere a esa dama no obstante su suerte.

Encalla en la dama un poeta elocuente
se miran, se aman, huracán potente
se lleva a la dama, a los sueños y muere
pues ante montañas de nuevo adolece

lunes, 13 de abril de 2009

Huracán (Segunda Parte)


Un momento, a veces sólo es necesario un momento para decir cualquier cosa, para decir nada y a la vez decirlo todo, el huracán es una fuerza destructiva como ya lo dije, es incontenible. La paciencia es una virtud que muchas veces se transforma en defecto, cuando ese momento adecuado no llega, y aquello que es imposible callar se vuelve una carga, y cuando una, ya cansado de callar, decide buscar aquello, puede verse impedido por infinidad de razones, y sólo quedan delante dos opciones: seguir esperando algo que probablemente no llegará, o afrontar lo venidero, aun pudiendo perderlo todo…


Tiempo De Espera

Llueve la sal, cae en su frente,
el aire mezclado ha formado un torrente,
el tiempo ha cambiado, y así se mantiene
ha vuelto la calma que hace tanto quiere.

El tiempo de espera parece perenne,
no ha visto el poeta a aquella a quien quiere,
no ha visto a su dama y por eso muere,
ve por la ventana pero ella no viene.

La calma se rompe, pues ya quiere verle
no espera el momento, busca solamente
y encuentra a su dama en la orilla del muelle
envuelta en espiras, en rachas potentes...