miércoles, 30 de junio de 2010
Enfermo de Amor
sí, lo estoy, estoy enfermo de amor,
desde esa hermosa mañana,
paso tantas noches sin Luna,
y andan vacías las horas
por que no tengo tu amor.
Deseo que me regales un poco
de ese calor que no ofreces
pues veo tu alma en tus ojos,
y aunque su brillo me embelece
me vuelve adicto, me envicia,
transtorna siempre mi mente,
consumiendome...ahora soy casi cenizas.
Si el amor es una enfermedad
tiene tiempo que estoy contagiado,
si es dolor o confusión,
varias veces me ha golpeado,
si del hombre la perdición,
fue el corazón quién me ha guiado,
más si acaso una tentación,
disculpadme, pues he pecado.
Tu eres mi enfermedad,
y mi antidoto, mi amada,
la cura del dolor, mi necesidad,
la búqueda anhelada,
el amor me contagió,
dejó mi alma prendada,
al eco de tu voz... al sonreír de tu mirada.
jueves, 24 de junio de 2010
Algún Día Naceremos Para Estar Juntos
y lo acepté, lo viví y lo padecí y no estoy triste
aunque caí, al menos lo intenté…
Por ahora no, mi amor, por ahora no;
ya llegará el día, pero no es hoy,
por el momento no lo siento y no hay dolor…
¿Y ahora qué? Yo no me puedo explicar
porque lo nuestro al verlo lejos lo queremos aun más;
yo no comprendo esta ambición al ver perdido,
a lo prohibido, a lo que no se puede ya,
yo no te puedo comprender…
Por ahora no, mi amor, por ahora no;
ya lo ves, todo es distinto, ya pasó,
ya te llegará tu día, pero no es hoy…
domingo, 20 de junio de 2010
Como Hacer El Amor
Irrumpí en su cuarto, silencioso. Ella dormía. Postrada en su cama lucia majestuosa. El cabello suelto se extendía por las sabanas, mientras su pecho se movía al compás de su tenue respiración. Exhalo fuerte, como un suspiro. Su largo camisón blanco la hacía lucir muy graciosa. Detuve mí vista en sus labios: eran perfectos. Así dormida, ella asemejaba una diosa ancestral, una creatura angelical inigualable, única.
Caminé hacia su lado, colmado de deseo y no pude evitar sorprenderla. Nos abrazamos, jugueteamos un rato y luego caímos al suelo. Debo confesar que perdimos un tanto la conciencia y cuando poco a poco fuimos volviendo a saber de nosotros, vislumbramos un mundo divino, un mundo nuevo repleto de pasión.
Su ojos me miraron, escudriñaron mi persona con un poco de miedo. Pareció esbozar una sonrisa, ¡que sonrisa!, la curvatura de sus perfectos labios me incitaba, mientras que el brillo de sus dientes la hacía lucir modelo de comercial.
Me acerqué a ella lentamente, abrazándola primero, después besándola. Conforme los segundos pasaron aumentó la pasión, el deseo, la locura, el desenfreno. Finalmente comencé a desnudarme, a mostrarme tal cual soy y ella se exaltó al verme…
Al principio mostró miedo, pero poco a poco se fue acostumbrando, aceptando su destino y concibiendo la magnífica noche de placer que pasaría. La abracé nuevamente, para continuar mis besos con más ahínco. Mis manos recorrían su espalda, sus muslos, cada parte de su cuerpo dejó de ser desconocida a las yemas de mis dedos, la aprendí de memoria. El ritual se intensificó hasta que, en el clímax de la locura, en la cima de lo atroz, me dispuse traspasar los límites.
Poco a poco penetré su ser, introduje mi deseo. Su rostro cambió mientras gemía. Con cada nueva invasión ella caía en la locura, se perdía en un mundo imaginario. Los sonidos de su boca emanaron más intensos, más vehementes, haciéndome enloquecer, haciéndome querer acabar. Ella denotó una mordaz intensión de que me detuviera, pero aún faltaba mucho, así que continué hasta que los escasos sonidos de su voz me pedían que acabara. La acción aumentó hasta la nitidez del placer máximo y en un desgarrador acto introduje todo en ella, haciéndola gritar…
Poco a poco su sonido se extinguió y quedamos los dos varados en la cama. Su esencia estaba sobre mí, sobre mi cuerpo. Cada gota de líquido que me cubrió indicaba una noche de esas espléndidas, inolvidables.
Los minutos pasaron mientras seguíamos recostados. Al final la miré, complacido. No pude evitar notar que el cuchillo aún estaba ahí, clavado en su vientre. Caminé al baño y abriendo la llave del lavabo lavé la sangre de mi rostro y brazos. Volví a mirar su cuerpo, inerte, sublime. Definitivamente, asesinar es como hacer el amor… me pregunto ahora qué haré con su cadáver…
Nota del Autor: Quizá haya quienes se cubran los oídos, bueno, más bien los ojos ante esta obra aparentemente pornográfica, pero que al final termina… bueno, concluye con un aire de locura que no la deja menos peor de lo que ya estaba. En fin, no me importa mucho lo que piensen, y de hecho, en este momento que finalizo la obra ya tengo suficiente Tequila en el cuerpo como para que me valga queso si alguien se asusta. Hubiese querido entrar más en la mente del asesino, del enfermo demente trastornado con la vida, que no es muy diferente a nosotros, pero hoy no, quizá en otro momento lo haga. ¿Qué si necesito un psicólogo? No lo creo, necesito una chica linda que me aleje de la oscuridad, jajajaja, ¡Que mejor psicólogo que ello!.
jueves, 17 de junio de 2010
El Poeta y El Eco

Poeta: Eco
Eco: (Eco… Eco)
Hola Eco
(Hola Eco…)
¿Cómo estás?
(¡Muy bien!)
-El Poeta lo regaña y le explica nuevamente que debe hacer el “Eco”-
¡Eco!
(¡Eco!... ¡Eco!...)
Háblame de mi amada
(Hada… hada…)
Responde a mi pregunta
(Pregunta… pregunta…)
Dime ¿Quién es la más noble doncella?
(Ella… ella…)
¿Cómo son sus espléndidos cabellos?
(Bellos… bellos…)
¿Qué sonrisa en sus labios se adivina?
(Divina… divina…)
Me será siempre fiel, dime que sí…
(¡No sé!…)
-El Poeta lo regaña nuevamente-
¿Cuánto valen su humildad y su decoro?
(Oro… oro…)
¿Qué mujer es hermosa cual estrella?
(Ella… ella…)
¿Cómo es mi hermosa Anabella?
(Preciosa… ¡Preciosísima!... ¡Un Hembrononón!...)
¡Noooooo!
-El Poeta lo regaña… otra vez-
Te contaré un secreto algo procaz
(Haz… haz…)
Te diré lo que ocurre cuando me habla
(Habla... habla)
Me enloquece su boca carmesí
(¿Y? ¿Y?)
Despertar mi deseo ella consigue
(Sigue... Sigue)
Y nos damos con loco frenesí…
(¡Sí! ¡Sí!)
…largos besos que no acaban jamás
(¡Más!)
¡No!. No digo más. Una de estas mañanas, una cualquiera
(Una cualq…)
Le diré lo que ella es para mí
(Una cualquiera…)
¿Qué insinúas de mi amada divina?
(Adivina… adivina…)
Ella es una fiel compañera
(Era… era…)
¿Quién se interpone entre nosotros’
(Otros… otros…)
¡Otros! dime sus nombres
(Hombres… hombres…)
Dime quién es… que si más lo mato yo
(¡Yo!... ¡No sé!… ¡No sé!...)
-El Poeta sonríe con malicia… ha tenido una idea-
Ante necios y envidiosos no reculo
(Cu…)
En el amor no razono ni especulo
(…)
Y por eso estos versos articulo
(…)
Y finalizo de este modo mi… ¡cuarteta!
(#$%&/#$%)
domingo, 13 de junio de 2010
"Abrazo"
que recorre la fertilidad de tus ojos encendidos,
piedra, frío, al sentirme en la tibieza de tus aguas
y con saña dibujar una expresión en mis mejillas,
una sonrisa sin esperanza, pero satisfecha,
se complace ante el desgarrador suplicio
de tu voz invocando en mí un consuelo,
y tu sueño destrozado, agonizante.
sin notar que nuestras sombras se asesinan,
y mi pulso calmo, agitado el tuyo
pues pide a gritos caridad, disfruta,
qué sublime de mi parte estar ahí, abrazados,
simulo interés en la vaguedad de un diálogo
trillado, me hago parte de la historia
arcaica y la ficción de un porvenir lisiado.
que me legaste, que guardé y ahora devuelvo;
libre al fin, sin perdón, sin bien
tangible, sólo tu dolor que ahora es nuestro,
te sostengo, sin afán de pronunciar aquello
que en silencio pides al mirarme, me aparto
del masivo grillete de la oferta del “aun”,
más ahora ese “jamás” ya no parece tan pesado….
lunes, 7 de junio de 2010
Por Amor No Debo Amarte
resbala en antiguo surco,
revivendo las memorias,
con tu rostro en pos del mío,
¿sucumbiré ante el maleficio
que me otorgará dulce tormento?
el cual me arrastra sin permiso
concediendo este nuevo cuento
y convirtiéndote en mi vicio.
Detente mujer, que lloro,
no abras las viejas llagas,
aparta pues de mi vista
tocarme... mejor no lo hagas,
olvída que me conoces,
te ruego, dejáme a mi suerte,
no quieras probar fortuna
¿Acaso deseas mi muerte?
ya vida, tengo sólo una.
Escucho de amor, palabras,
cuales nunca pronunciaste
siento abrazos que no me diste
¿Por lo que hiciste te perdonaste?
tus susurros otra vez me invitan,
más no quiero ser tu amante,
aunque tus miradas me derritan,
será mi meta seguir distante
para olvidar pues tu sonrisa.
Demos fin a este asunto
no quiero sufrir lo mismo
sentirme entre las nubes
y luego caer en un abismo
cuando te quise, tanto me heriste
y aún me quiebro al contemplarte,
muy bien recuerdo lo que hiciste
como sin más, me abandonaste,
desde ese día, tú me perdiste,
yo, por Amor, no debo amarte.
sábado, 5 de junio de 2010
Prisionero de una mirada
domingo, 30 de mayo de 2010
"A Quien Corresponda"
al ver la bola de cristal, llegarás,
llegarás a ese camino que me forcé a trazar,
llegarás, y, parece, es para siempre...
A ti, seas quien seas, donde te encuentres,
agradeciendo de antemano los momentos,
los instantes que pasarás conmigo,
por la ilusión que ahora eres…
A ti, la dueña de poemas que aun no escribo,
la razón para existir que desconozco,
a ti, mi promesa de un futuro diferente,
sálvame del yugo en que ahora vivo…
A ti, cuando seas, e incluso antes;
aguardo ansioso que un heraldo a mi te traiga,
a hacer mi vida ser tan solo esos instantes
que a compartiré a tu lado, cuando estés…
A ti, donde te halles, te encontraré,
para poblar éste mundo vacío
de sentimientos llamado “ser”,
para ser presente cuando sea mañana…
A ti, la sombría luz que aun no veo,
profecía de un hermoso acontecer,
buen augurio que en la piel se encarna,
a ti, aun sin ser, te espero…
A ti, la pauta de nuestro cuento de amor
que la infinita línea de mi mano ya revela,
¿Por qué tardas?, por favor ¡Ya llega!
hagamos uno nuestros corazones incompletos
A quien corresponda, gracias porque llegarás,
porque gracias a ti este mundo vale,
porque a toda mi historia le darás razón
siendo ya universo previo a la explosión...
miércoles, 26 de mayo de 2010
Saludos.. de Zeth Fénix
¿Fue Vano El Intento?
By Zeth
¿Acaso fue vano el intento
o fueron tenues mis palabras?
en mi mundo sobró la ironía
y en mi vida faltó tu mirada.
Noches de franca agonía
de zozobra, de llanto ¿infundado?
repetido pensamiento…
sentimiento… congelado…
Acogido por la almohada
sufrí el dardo envenenado
que destrozó mi firmamento
y al corazón dejó extenuado.
Y es que ¿Fue vano el intento?
de luchar por ti, mi amada?
¿el querer formar un cuento,
en un sueño casi de hadas?
Es por esa sencillez,
por pisar las blancas nubes,
que tornó en inmadurez,
aquel amor que yo te tuve
No suplico más que vuelvas,
¿serás feliz sin mí, querida?
yo olvidé nuestros errores
ya sellé, sin ti, la herida.
Ya aprendí que en tus amores,
no hay más que una salida,
El Intento No Fue en Vano,
¡Fue lo Vano, tu partida!