Aquí estás, otra vez,
en el límite del cielo,
entre ahora y después,
siendo siempre un pensamiento,
siendo siempre algún instante
siendo siempre una locura,
aquí estás y no te encuentro,
aquí estás y aunque te veo
ya jamás podría soñar,
porque estoy perdido en sueños.
Has cambiado al ayer
las cenizas que eran fuego,
no hay ahora, no hay vez
y en lo oscuro no hay secretos,
y en la luna dos amantes
que disfrutan la tortura
vuelven mi vida un infierno,
aquí estás, y aunque te veo,
ya no lo puedo evitar,
quisiera soñar que despierto.
Y no hay luna, es la calle
el cobijo de mis restos,
donde ahora no hay fe
y las sombras son mi lecho,
donde no quiero mirarte
terminar mi sepultura,
clavar tu cruz en mi pecho;
aquí estás, y aunque no quiero,
ya no te puedo evitar,
quisiera soñar que despierto…
Has cambiado al ayer
las cenizas que eran fuego,
no hay ahora, no hay vez
y en lo oscuro no hay secretos,
y en la luna dos amantes
que disfrutan la tortura
vuelven mi vida un infierno,
aquí estás, y aunque te veo,
ya no lo puedo evitar,
quisiera soñar que despierto.
Y no hay luna, es la calle
el cobijo de mis restos,
donde ahora no hay fe
y las sombras son mi lecho,
donde no quiero mirarte
terminar mi sepultura,
clavar tu cruz en mi pecho;
aquí estás, y aunque no quiero,
ya no te puedo evitar,
quisiera soñar que despierto…
Porque aunque sé que esto es real,
quisiera que fuese un sueño…
25/ sep / 09